Algo escuché por los pasillos del jardín, algo me dijeron mis amigos pero no sé si puedo creerles. Si bien ya tengo 4 años, me resulta díficil creer que así sea. ¿Será por eso que los padres nos ocultan la verdad? No quiero seguir con esta duda. Necesito saber si es verdad lo que me dijeron. Por todo esto ya me cansé de dar vueltas. Dejé de pintar por unos segundos, guardé los lápices porque sabía que la respuesta iba a ser un tanta larga, y fuí derecho a mi mamá a preguntarle, directamente a ella:
¿De dónde vienen los BILLETES?
Mi mamá me miró sorprendida. Tal vez no se esperaba esta pregunta a mi corta edad, o tal vez repentinamente se dió cuenta que soy todo un hombre y ya es mi hora de saberlo. Ella quedó callada y con el temor de que no me hubiese escuchado correctamente insistí en mi pregunta.
Me miró, me tomó por las axilas para levantarme y se sentó en la silla (y yo arriba de ella) junto a la mesada que tenemos en la cocina. Me puso frente a ella, suspiró y me lo contó todo.
Me dijo que los billetes son muy importantes dentro de una familia y que si bien el hecho de obtenerlos físicamente es muy fácil, hay que pensar muy bien antes de decidir tenerlos porque la dificultad radica principalmente tenerlos consigo. A veces la gente se vuelve loca por tener muchos y solo les dejan algunos pocos a la mayoría de las personas. Me dijo que para tenerlos, el mamá o la papá y a veces los juntos, tienen que poner una semillita y cuidarla 8 ó 10 horas todos los días de la semana y a veces los fines de semana también. Al poco tiempo de poner la semillita viene una cigüeña que trae una tarjeta consigo. Si se cuida bien la semillita, por mes, la mamá y/o el papá puede ir con la tarjeta a un banco y hacer que algo parecido a una tele grande escupa algunos billetes. Mejor se cuida la semillita más billetes se reciben y si se hace una gran repollo aún más billetes se reciben. Pero me dijo que a veces esto no funciona muy bien, por algo del sistema que no sé bien que era, a veces se escupen más billetes, a veces menos y a veces se dejan de escupir.
Bien. Ya sé la verdad.
No me quedó muy claro, en realidad. Me parece que mi mamá se confundió y metió la historia de "De dónde vienen los bebes" en el medio. Yo la entiendo. Este mes no tiene muchos billetes y está un poco perdida y con la cabeza en cualquier lado. Ojalá que a papá le vaya mejor en el trabajo, porque si mamá piensa que una tele le va a escupir billetes por cuidar una semillita mejor que vaya pensando en buscarme un trabajo para pagarle el psiquiatra.